El peligro no es para los niños, es para los padres

El periódico digital EL ESPAÑOL elaboró este decálogo para afrontar el nuevo curso, teniendo en cuenta que es muy difícil diferenciar un catarro común de la covid-19″, en el niño.Cuyo objetivo es concretar, desde el punto de vista del pediatra, ¿ Que podemos hacer para garantizar una asistencia lo más segura posible de nuestros niños al colegio?

1. Lavarse las manos

Lo fundamental es entrenar a los niños en las medidas de higiene. Enseñar para que ellos aprendan. Lavarse bien las manos, después de ir al baño, al llegar a casa, al llegar al cole, antes de comer, al tocar algo, y que se tosan en el codo y que no se toquen la cara. Sí se les entrena en esto en el ambiente familiar y se les refuerzan estos hábitos higiénicos en el colegio, con las pautas establecidas, todo ira mucho mejor. Los niños, con su debido entrenamiento son muy metódicos una vez que lo aprenden.

2. Entrenar en el correcto uso de mascarillas

Aunque las mascarillas son obligatorias para los mayores de 6 años, la etapa escolar puede comenzar mucho antes, por no hablar de la época de guardería. Por eso es importante que los niños se acostumbren a ellas cuanto antes.

Las medidas son las mismas que para las infecciones víricas de todos los años, con el añadido del uso de la mascarilla en los niños grandes.

Los niños en condiciones normales tienen cuadros víricos simples en la mayoría de los casos, que se concentran fundamentalmente en los meses fríos, que es cuando la circulación de virus es mayor y que coinciden con el periodo escolar, en su mayoría estos procesos son asintomáticos o con un curso clínico muy leve.

Los niños son portadores que llegan a su casa, en la que hay abuelos, padres, madres. Ellos están en contacto con otras personas, que a su vez están en contacto con otras… La cuestión primordial, desde el punto de vista epidemiológico, es la exposición del niño, pero el peligro no es para los niños, es para los padres y abuelos.

Además tenemos que asegurarnos de usar las mascarillas de forma correcta y el tiempo estipulado. que no caduquen: no vale de mucho llevar una mascarilla quirúrgica de hace un mes.

3. No ir a clase con síntomas

Es importantísimo no llevar al niño con síntomas, porque puede crear un foco. Tenían que haberse instaurado medidas de conciliación más realistas, porque hay que intentar no dejarles con los abuelos, que los abuelos sí que son personas de riesgo y que sí se pueden poner muy malos.

No hablamos únicamente de una sintomatología típica de covid. Es muy dificil diferenciar un catarro común del coronavirus. Los síntomas son inespecíficos e imposibles de diferenciar de cualquier cuadro catarral: fiebre, mocos, dolor de garganta, diarrea…”.

Además, en los estudios publicados, se ve que los niños más pequeños, por debajo del año, sí que tienen más riesgo de desarrollar una enfermedad grave si son expuestos. Sí se puede evitar que vayan a la guardería, mejor. En el resto de las edades, parece que la enfermedad es leve y en general no habría que hacer recomendación alguna.

4. No compartir juguetes ni ningún tipo de material

Tanto el material escolar como los juguetes deberían ser de uso personal y exclusivo. Es la manera más sencilla de que no se mezclen fluidos. Evitar compartir es evitar riesgos.

5. Nada de compartir comida

A los niños es imposible decirles que tengan una distancia de seguridad. Así que tienen que ser más egoístas y no compartir su comida en el recreo. Esto debe conseguirse con explicación y pedagogía por parte de los padres y profesores. La lógica es la misma que la de los adultos que no deben de comer varias personas del mismo plato ni compartir alimentos. Es complicado hacerles ver que la comida sólo puede ser suya, que no la pueden cambiar si quieren o no quieren más o no les gusta, pero hay que enseñarles.

6. Una toalla personal

Otro de los momentos claves son los aseos. Es importante que haya jabón en los baños, que en muchos colegios no lo hay. Lo ideal sería que se sustituyeran los secadores de mano de aire por una toalla por niño, para evitar la transmisión del virus. Además, lo deseable sería que cada niño llevara su propia toalla.

7. Cuidado con los juegos

Para los escolares es importante salir del aula y no estar ocho horas seguidas entre las mismas cuatro paredes. Hay que ventilar la habitación y a los niños. Por eso no está de más, que los niños puedan moverse, pero siempre que no se entremezclen, hay que hacer las rutinas ordenadamente y garantizar que no coincidan los grupos burbuja entre sí.

Hay que ver qué tipo de juegos si y qué juegos no, porque habrá juegos de contacto que no se podrán hacer. Pero la presencialidad y la socialización son claves en el desarrollo físico, educativo y cognitivo de los pequeños. Los niños para que se desarrollen normalmente necesitan interacción con otras personas, con otros niños, especialmente con los de su edad, para el desarrollo de las habilidades sociales, para el desarrollo del habla, para jugar, que es muy importante para ellos. Durante el pasado confinamiento hemos visto niños que se han quedado un poquito más atrás y es importante para que el desarrollo sea adecuado que esto no ocurra.

Para los niños más mayores,es importante volver ya para su salud mental. Que no se sientan solos, que no estén tristes, que estén estimulados. Somos seres sociales y necesitamos esa sociedad con más iguales. Es importante para los niños también con menos oportunidades y de entornos desfavorecidos, para que no se queden atrás. Que tengan oportunidades de educación que no van a tener en casa.

8. Ropa del cole y ropa de casa

Dentro del terreno de la prevención, una medida sencilla y efectiva es utilizar una ropa y unos zapatos exclusivamente para el centro escolar y otros diferentes para estar dentro de casa. Especialmente, entre los más pequeños, que basan parte de su desarrollo en el tacto y, en ocasiones, aún no controlan sus esfínteres y no se puede controlar que no se toquen la boca u ojos por su corta edad.

Es parte de la rutina de higiene, especialmente si son varios hermanos de diferentes edades y distintos grupos burbuja.

9. Cumplir con el calendario de vacunas

El calendario de vacunaciones es importante siempre. Pero ahora, tanto o más. No podemos perder el norte. Por mucho miedo que nos de el coronavirus porque estemos en una pandemia, el coronavirus está siendo una cosa muy leve en los niños. Las enfermedades que vacunamos no son enfermedades leves en los niños.

Quedarnos en casa y no llevar al niño al pediatra porque me da miedo y no le vacuno, pero le estoy dejando expuesto al sarampión, que es muchísimo más grave que el coronavirus, a la tos ferina, a la meningitis… es importante tener esto en la cabeza.

¿ y la vacuna de la gripe ?, en niños con enfermedades de base (asma, diabetes, otras patologías) sí es importante que estén vacunados porque la gripe puede ser importante para ellos. Además evitamos la confusión cuando empiece la gripe, porque no sabemos si se van a dar a la vez, si van a competir entre ellas…Es importante tener todas las vacunas, pero muy especialmente en aquellos niños con enfermedades de base.

10. Adiós a las extraescolares

Toda esta epidemia no es consecuencia solamente de las características del virus covid19, sino fundamentalmente de cómo nos movemos y nos relacionamos socialmente.

Es importante garantizar que esos grupos burbuja en los que el niño va a realizar su actividad social sean estancos de verdad,que sólo se relacione el niño con ese pequeño grupo, para eso no puede haber extraescolares.

Sería si no el grupo burbuja del cole, el de flauta, el de fútbol… Los niños tienen muchas actividades y una vida social intensa. Es importante que haya grupos burbujas en el cole y que limitemos el contacto fuera del colegio.