Asma Infantil.

Definición de asma : Enfermedad inflamatoria respiratoria crónica en cuya patogénia intervienen diversas células y mediadores de la inflamación, condicionada en parte por factores genéticos y que cursa con una hiperrespuesta bronquial y una obstrucción variable del flujo aéreo, total o parcialmente reversible, ya sea por la acción medicamentosa o de forma espontánea .

Definición del asma en el niño menor de 6 años, lactantes y preescolares, según el III Consenso Internacional del Asma: Sibilancias recurrentes y/o tos persistente en una situación en la que el asma es probable y se han descartado otras enfermedades menos frecuentes

Genética del asma: Herencia de tipo poligénico, modulada por las condiciones ambientales, es decir, heredamos la predisposición a padecer asma y nos sensibilizamos a los agentes que  existen en nuestro ambiente, por ejemplo, ácaros en Canarias y regiones costeras, olivo en Jaén, pólenes en Madrid, etc. o en el asma no alérgico, propio del niño pequeño, reaccionamos de forma muy intensa con una hiperrespuesta  bronquial ante factores desencadenantes no alérgicos como pueden ser el frío, la humedad, las infecciones víricas o los irritantes de la vía aérea como el humo del tabaco o la polución ambiental.

De todos los desencadenantes expuestos el más frecuente, con diferencia, durante la primera infancia son las infecciones víricas, cuyo origen suele estar relacionado con el ingreso precoz en escuelas o guarderías infantiles. Esto se evidencia cuando objetivamos que los lactantes y niños pequeños con sibilancias recurrentes hospitalizados por obstrucción bronquial presentan una elevada prevalencia de virus respiratorios, además, los picos de hospitalizaciones coinciden con los picos de mayor circulación viral y, por último, comprobamos la presencia de al menos un virus en el 86% de los pacientes hospitalizados estudiados con técnicas moleculares (PCR), el 25% cuando empleamos los métodos tradicionales.  Entre los virus el agente más implicado durante los dos primeros años de vida es el virus respiratorio sincitial, mientras que conforme aumenta la edad del niño adquieren una mayor importancia, de forma progresiva, los rinovirus.  Más de un tercio de los lactantes que padecen  bronquiolítis por el virus respiratorio sincitial continuara con episodios recurrentes de sibilancias durante la lactancia y la niñez. La mayoría suele tener antecedentes familiares de asma o atopia.

Epidemiología en nuestro medio. El  12% de los niños presentan en la infancia síntomas compatibles con asma, de ellos un 30 % lo hacen ya en el primer año de vida, un 50 % lo hacen antes de los dos años de vida y un 80 % antes de los 5 años de vida. La mayoría de estos asmas que se presentan en la primera infancia no son alérgicos. En el 80% de los niños mayores de 5 años la enfermedad si que esta mediada por IgE, es decir, si es alérgica, sobre todo por alérgenos inhalatorios como los ácaros. En el lactante no son significativos, si bien pueden agravar la hiperreactividad,  en esta edad tienen importancia los alérgenos alimentarios como las proteínas de la  leche de vaca.

Patogenia del asma infantil: Como a todas las edades intervienen cuatro factores distintos: Inflamación persistente o recurrente de la pared bronquial, este edema de la pared se produce por aumento de flujo y permeabilidad vascular. Broncoconstricción generalizada y reversible de las vías aéreas por constricción del músculo liso existente en la pared bronquial. Discrínia e hipersecreción mucosa, muy propia del paciente pediátrico que ante cualquier estimulo adverso va a reaccionar produciendo mucha más cantidad de moco que el paciente adulto, siendo este, además de una especial consistencia pegajosa filamentosa, lo que colabora, aún más, a la obstrucción de la luz del bronquio y, por último.  Remodelación de la vía aérea, este factor es más propio de la edad adulta, pero es posible encontrarlo ya en niños con asma grave persistente con mal control.

Modelos evolutivos o fenotipos del asma infantil:

  • Sibilancias precoces transitorias ( 60% del asma infantil). Comienzan antes del primer año de vida. Se reagudizan durante las infecciones virales y ceden hacia los 3 años. Son pacientes no atópicos. Factores de riesgo: Consumo de tabaco materno durante el embarazo, función pulmonar reducida en el nacimiento y asistir a guardería o tener  hermanos mayores
  • Sibilancias persistentes no atópicas ( 20% del asma infantil ). Comienzan durante el primer año de vida,  frecuentemente tras padecer una  bronquiolitis,  sobre todo por el virus respiratorio sincitial. Mejoran a lo largo de la infancia, persisten a los 6 años y suelen ceder antes de los 13 años. Hiperreactividad bronquial  que mejora a lo largo de la infancia
  • Sibilancias atópicas (20% del asma infantil ). son niños atópicos, habitualmente con otras comorbilidades como dermatitis atópica o rinitis alérgica y antecedentes familiares de asma o atopia . En ellos la analítica nos evidencia una IgE total elevada y Rast- IgE frecuentemente con sensibilización específica a algún alérgeno, así mismo las pruebas cutáneas a neumoalérgenos o Prick Test son  Suelen comenzar entre el 2º y el 3er año y persistir de adulto. En estos pacientes la función pulmonar es normal al nacimiento y está ya alterada a los 6 años de vida.

 

Clasificación del asma según la gravedad:

  • Asma episódica
  1. Ocasional
  2. Frecuente
  • Asma persistente
  1. Moderada
  2. Grave

 

Clasificación según el grado de control:

  1. Con buen control
  2. Parcialmente controlada
  3. Con mal control
  • Cuestionario CAN (control del asma en el niño): 9 preguntas sobre la clínica en las últimas 4 semanas ( G.E.M.A. 2015): puntuación 0 (buen control) – 36 ( mal control) =   >8 : mal control