BRONCOESPASMO INDUCIDO POR EJERCICIO:

El broncoespasmo inducido por ejercicio es reconocido como una forma común de asma infantil. En el niño con una actividad física impredecible e imposible de programar puede representar un obstáculo significativo para su desenvolvimiento diario y llegar a afectar a su autoestima y a su integridad social.

El ejercicio no induce asma, peo si provoca broncoespasmo en pacientes asmáticos, es decir, facilita la reagudización del proceso de base en pacientes afectos, especialmente cuando es intenso y  se realiza  en ambientes fríos y secos  y sin el adecuado nivel de preparación física.

El broncoespasmo inducido por ejercicio se define como un estrechamiento brusco y transitorio de las vías aéreas que puede provocar síntomas como disnea, tos, sibilancias o cansancio prematuro, producido 5 – 15 minutos o hasta media hora  después de un ejercicio intenso y continuo y que suele resolverse en 20 – 60 minutos. En algunos casos puede existir una respuesta tardía, dual, 4 a 12 horas después de la exacerbación inicial, que es leve y distinta a la inducida por alérgenos.

En una prueba de esfuerzo ( ergometría respiratoria) se manifiesta por un descenso del volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1) > 15%.  Aunque en niños se considera positivo una caída superior al 10%. Una caída del

  • 10-20% = broncoconstricción leve
  • Entre el 20 – 40 % : moderada
  • Superior al 40% : grave

 

Otros parámetros admitidos como positivos son las caídas de los flujos mesoespiratorios ( FEF 25-75%) o del flujo espiratorio pico (PEF) superior al 25 %

El broncoespasmo inducido por ejercicio ocurre en el 70-80% de los asmáticos no tratados, en el 35-405 de los que sufren rinitis alérgica y puede afectar al 12-15% de la población general.

Es un gran error sobreproteger al niño asmático e impedirle un nivel normal de ejercicio físico.

Cuando iniciamos una actividad física por primera vez todos nos cansamos, sentimos fatiga y sensación de ahogo. En el niño asmático que no ha hecho deporte antes, estas sensaciones son todavía más fuertes. Por ello, la adaptación del pequeño con asma a la actividad deportiva debe ser muy progresiva, para que con el tiempo aprenda a distinguir entre la sensación de ahogo normal por un ejercicio intenso, y la sensación de ahogo por una crisis de asma.

 

 

Consejos para los niños con broncoespasmo inducido por el ejercicio

La mayoría de niños con asma inducida por el ejercicio pueden hacer todo cuanto pueden hacer sus compañeros. Pero asegúrese de que su hijo sigue las indicaciones de su pediatra.

He aquí algunos de los consejos más recomendados:

  • Hacer un buen precalentamiento antes empezar a hacer ejercicio para evitar la opresión de pecho (los ejercicios de precalentamiento pueden incluir una sesión cinco o 10 minutos de duración dedicada a caminar o a cualquier otra actividad ligera). También son importantes los ejercicios de flexibilidad, como los estiramientos: Calentar antes de comenzar
  • Tomar la medicación de rescate indicada por su médico lo más cerca posible del momento en que se empieza a hacer ejercicio: Sí practicar deporte   causa asma, utiliza la medicación antes de empezar.
  • Respirar por la nariz mientras se hace ejercicio.
  • Hacer breves descansos durante el ejercicio, no llegar a la extenuación y, en caso de que empiecen los síntomas, parar y utilizar la medicación de rescate tal y como se le  haya indicado.  Por si acaso, lleva el broncodilatador
  • Dedicar unos minutos al enfriamiento después de hacer ejercicio para ayudar a ralentizar el cambio en la temperatura del aire que llena los pulmones. En esta fase es importante dedicar unos minutos a los estiramientos
  • Asimismo, si un niño con asma inducida por el ejercicio presenta síntomas, no debería empezar a hacer ejercicio hasta que estos desparezcan por completo: Si tienes síntomas no hagas deporte
  • También es sensato que los niños con AIE eviten hacer ejercicio al aire libre cuando haga mucho frío. Si su hijo ha de jugar en el exterior en condiciones de mucho frío, el hecho de llevar una bufanda o pasamontañas sobre la boca y la nariz debería ayudarle, no obstante, en climas fríos es más recomendable el deporte que se realiza en espacios cerrados y con amigos
  • Si la contaminación atmosférica o el polen también desencadenan síntomas asmáticos en su hijo, este debería hacer ejercicio en un recinto cerrado los días en que la calidad del aire sea mala o los niveles de polen estén altos.
  • Mejorar la forma física y la capacidad aeróbica mediante entrenamiento progresivo con constancia  y con un método racional

Puede ayudar a su hijo asegurándose de que toma todos los medicamentos recetados por su pediatra, incluso los días en que se encuentre perfectamente. Si su hijo se salta tomas del medicamento de control, sus síntoma podrían empeorar  y, si se olvida de tomar la medicación de rescate antes de hacer ejercicio, podría tener una fuerte crisis asmática e incluso tener que acudir al servicio de urgencias. La mejor prevención del broncoespasmo inducido por ejercicio es un buen control basal de su asma

Los niños deben tener siempre a mano la medicación de rescate. Disponga de varios recambios y asegúrese de comprobar con regularidad las existencias de medicamentos, así como el medicamento de rescate que utiliza su hijo para que no pueda llevar encima un inhalador vacío.

El mejor tratamiento del broncoespasmo inducido por ejercicio es el buen control del asma. De hecho el objetivo del tratamiento de base del niño asmático no es solo evitar la aparición de reagudizaciones, sino, que debe de aspirar a conseguir que el niño desarrolle una actividad física normal, acorde para su edad y en las mismas condiciones que sus compañeros

¿Qué deportes puede practicar un niño asmático?

Salvo el buceo con bombonas de aire comprimido, un niño asmático puede practicar cualquier deporte. Pero existen una serie de deportes menos “asmógenos” que otros.  En general, las actividades que lo mantengan moviéndose en forma rápida todo el tiempo tienen mayor probabilidad de desencadenar síntomas de asma, como  son fundamentalmente el atletismo y en menor proporción  el baloncesto y el fútbol.

La recomendación en orden de menos ( no recomendado ) a más (recomendado) puede seguir el siguiente orden:

  • El buceo de profundidad con bombonas de aire comprimido no es una actividad recomendable, por los cambios de presión que conlleva, y por la imposibilidad de hacer frente a una crisis de asma a una cierta profundidad: En medio de una crisis de disnea, puede resultar muy difícil llevar a cabo las maniobras de descompresión necesarias para emerger a la superficie sin riesgos de barotrauma.
  • La carrera libre, que es la base del footing, del atletismo, e, incluso, de deportes como el fútbol o el baloncesto, es la actividad que más broncoespasmo puede producir, Pero mucho más la carrera continuada (atletismo)  que cuando se efectúa de forma intermitente (fútbol, baloncesto,etc)
  • Los deportes de alta montaña en asmáticos (alpinismo, esquí alpino y de fondo, etc) sólo tienen el problema de la respiración de aire frío y seco, que puede minimizarse mediante el uso de mascarillas
  • El tenis y los juegos de pelota (incluidos fútbol y baloncesto) aunque requieren mucha carrera libre, suele realizarse en forma de esfuerzos intensos intermitentes, por lo que si son recomendables, al igual que las artes marciales (judo, karate, taekwondo), la esgrima, etc.
  • La natación, en ambiente adecuado, es un buen deporte para las personas con asma inducido por el ejercicio. El aire caliente y húmedo, propio de las piscinas cubiertas,  ayuda a controlar los síntomas del asma.
  • Otros deportes que tienen períodos de actividad menos intensa tienen menos probabilidad de desencadenar síntomas de asma, como la gimnasia, la marcha a pie, el golf  y la bicicleta en terreno llano.

 

Por último y como es bien conocido, existen grandes deportistas que se han declarado como asmáticos, en ciclismo (Alex Zülle, Miguel Induráin), atletismo (Jordi Llopart, Patricia Morales), vela (Theresa Zabell), taekwondo (Gabriel Esparza), natación (Mark Spitz), natación sincronizada (Bet Fernández), judo, baloncesto, etc.