BABY LED WEAMING ( ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA DIRIGIDA POR EL BEBE)

¿Qué quiere decir alimentación complementaria dirigida por el bebé

La alimentación complementaria dirigida por el bebé (también llamada en inglés baby-led weaning) se refiere a que es el bebé quien dirige el proceso de cambio hacia la alimentación variada.

El baby-led weaning o alimentación complementaria a demanda es el proceso de destete de un bebé en el que introducimos alimentos sólidos en su dieta que puede comer de forma autónoma con sus propias manos. En la actualidad, cada vez son más las familias y profesionales, incluida la Sociedad Española de Pediatría, los que defienden este método de alimentación, respetuoso con los tiempos del bebé y que hará que no desarrolle aversiones a texturas y sabores, ya que nadie le obliga a comer algo que no le apetece. El baby-led weaning presenta claros beneficios sobre la introducción de la alimentación complementaria con un cronograma y unas herramientas rígidas que eran practica habitual anteriormente. Ademas, no es incompatible con los procedimientos tradicionales con los que puede alternarse

La madre que amamanta sabe cuándo su hijo quiere comer, porque el niño hace gestos de búsqueda. Luego, cuando el niño no quiere más, deja el pecho por sí solo. Los bebés amamantados aprenden a regular la cantidad que comen en función de sus necesidades, lo que les protege frente a la obesidad.

Con este método los bebes van probando lo que come su madre y se adaptan en seguida a la comida normal de la familia. El resto del tiempo, el bebé sigue tomando el pecho o el biberón. Se le van ofreciendo alimentos de los que toma la familia, que el niño coge con su mano y los mordisquea. Aquí no hace falta, teóricamente, una persona adulta dando papillas con una cuchara, pero si un adulto que supervise el proceso.

En esta nueva herramienta para la introducción de la alimentación complementaria ( Beikost) es importante tener en cuenta que no solo existen el blanco y el negro, sino que hay muchos colores intermedios y es valida tanto para el destete de bebes alimentados a pecho por la madre como en bebes alimentados con lactancia artificial. Sí bien las cohortes de bebes alimentados a pecho han respondido de forma más eficiente. De hecho es bueno en estos bebes darle el pecho tan a menudo como lo pida y completar su dieta con trozos de alimentos fáciles de manipular y sí toma biberones, conviene mantener al menos 4-5 tomas al día.

Es un método un poco “sucio”, pero menos estresante que el tradicional.

¿Qué ventajas tiene?

  1. La primera es la comodidad: el bebé come los alimentos que ya hay en la mesa. No hace falta comprar otros, ni guisarlos de modo especial. Come al mismo tiempo que la familia. La comida es un acto social Sí la familia se sienta junta a comer, el bebé tendrá la oportunidad de aprender observando a su familia y además evitamos que coma dos veces, a su hora, generalmente alimentos industriales preparados para bebes, y reenganche a la hora de sus padres.
  2. La segunda: que se va acostumbrando a las comidas de su casa, de su cultura. Los bebés tienen mucho interés por la comida del plato de su madre, quizá su instinto les dice si ella lo come, es comestible y seguro que está bueno”. Así suele ser más fácil.
  3. El bebé come a su ritmo, según adquiere habilidades. Nunca se le fuerza. Esto disminuye muchos conflictos familiares. Aprende a autorregular su apetito. Si un bebé se alimenta de manera independiente tiene mayor control para decidir si está saciado o no. No hay que meterle prisa ni obligarlo a comer.
  4. Se evita el paso intermedio de papillas y purés (aunque no es incompatible) y una nueva transición cuando ya toque pasar a la comida casera. Este procedimiento genera menos aversión a los alimentos. Con el baby-led weaning o alimentación complementaria a demanda los bebés pueden descubrir texturas, aromas y sabores por su cuenta, estimulando todos sus sentidos y ayudando en su desarrollo y su futura relación con los alimentos.
  5. Desarrolla sus capacidades motoras. Mejora su coordinación ojo-mano, la masticación y fomenta hábitos alimenticios saludables.

Bases fisiológicas

El sabor de la leche materna cambia según la dieta de la madre. Por eso los bebés amamantados ya están acostumbrados a los cambios de sabor y algunos les resultan familiares. Los bebés amamantados autorregulan la cantidad de leche que comen y eso les protege frente a la obesidad. Hacia los 6 meses, la mayoría de los bebés ya se mantienen sentados y pueden coger objetos con la mano y llevárselos a la boca y la lactancia materna por si sola no cubre ya los requisitos de una correcta alimentación. Sobre esa edad, muchos bebes también pueden aplastar con labios y encías los alimentos blandos y tragarlos. Si les da una arcada, el alimento regresa a la parte anterior de la boca y lo vuelven a aplastar hasta que ya pueden tragarlo. Cada uno sigue su propio ritmo. No le viene impuesto desde fuera (el calendario del pediatra o la cantidad de puré o papilla que otros deciden…).Este método favorece la autonomía del bebé, su adaptación a las comidas normales y disminuye el riesgo de sobrealimentación y obesidad futuras.

¿Cuándo se puede empezar?

Depende del propio bebe, pero como norma general es alrededor de los 6 meses, cuando el bebé se sostiene sentado casi sin apoyo y puede tener en la mano un trozo de alimento del tamaño de un dedo y llevárselo a la boca. Es un método un poco “sucio”, pero menos estresante que el tradicional.

¿Cuáles son los alimentos que se pueden usar?

  • Verduras cocinadas al vapor o ligeramente cocidas, asadas o incluso, con menor frecuencia, fritas. Pueden estar enteras (judías verdes, etc) o cortadas en trozos del tamaño de un dedo (calabacín, zanahoria, calabaza, patata, berenjena, etc.).
  • Frutas y verduras crudas, cortadas en forma de “palitos”: pera, plátano, mango, ciruela, aguacate,
  • Otros: taquitos alargados de queso, pan o tostadas, tortas de arroz, arroz cocinado de cualquier forma, mini sándwiches, macarrones, etc. Más adelante podrá ir probando todas las demás comidas.

Se deben evitar los platos preparados o alimentos a los que se les haya añadido azúcar o sal, y conviene ofrecer un poco de agua durante estas comidas.

¿Hay que tener alguna precaución?

Sí: el atragantamiento. Por eso se deben evitar los alimentos duros y pequeños como los frutos secos, las aceitunas, la zanahoria o la manzana crudas. Ademas siempre los niños deben de estar acompañados mientras comen.

Los bebés prematuros o los que tienen alguna dificultad en su desarrollo puede que tarden más en conseguir esas habilidades y necesitarán comer con ayuda durante más tiempo. También hay que tener precaución con los niños que padezcan alguna enfermedad crónica o con riesgo de desnutrición.

Puede que los bebés alimentados con fórmula artificial, cuyo sabor no cambia, tengan algunas dificultades, pero eso no significa que no puedan seguir este método.

Si el niño toma el pecho es bueno darle el pecho tan a menudo como lo pida y completar su dieta con trozos de alimentos fáciles de manipular. Si toma biberones, conviene mantener al menos 4-5 tomas al día.