Por qué tu bebé no debe seguir durmiendo en la silla del coche fuera del vehículo

Por su interes reproducimos articulo publicado en El Confidencial el 23 de Mayo 2019 : “Por qué tu bebé no debe seguir durmiendo en la silla del coche fuera del vehículo” en el que incide sobre el problema del fallecimiento en lactantes por asfixia postural. Los fallecimientos de menores por asfixia postural no son muy comunes, pero cuando se producen, un mal uso de los sistemas de retención infantil tienen mucho que ver

Cuidar a su bebé dentro del vehículo es una prioridad para todo padre: el más pequeño siempre es el eslabón más débil de la familia, por lo que toda protección para él siempre es poca. Sin embargo, no siempre utilizamos bien los soportes para transportar a los bebés en nuestro vehículo y, en ocasiones, los utilizamos como si fueran cunas portátiles, lo que se convierte en un gran error: un estudio advierte de que un mal uso puede poner en riesgo adicional para nuestro pequeño.

Una nueva investigación llevada a cabo por pediatras en Estados Unidos y publicada en la revista American Academy of Pediatrics sugiere que cuando utilizamos los sistemas de retención infantil como cunas para que los más pequeños duerman fuera del vehículo, se multiplica el riesgo de asfixia posicional, en especial si no son los padres los que vigilan el sueño del menor. Así lo aseguran tras analizar 11.779 muertes de bebés relacionadas con el sueño.

Este análisis confirma que, de los bebés que fallecieron mientras dormían en asientos diseñados solo para sentarse, dos tercios lo hicieron en sillas para el vehículo, pero solo un porcentaje residual de ellos lo hicieron dentro del vehículo, un número tan pequeño que estadísticamente es improbable que ocurra. O, dicho de otra manera, es realmente improbable que un bebé pierda la vida en el coche como consecuencia de una mala postura en su sillita.

Entonces, ¿qué es lo que está ocurriendo?. Los expertos lo tienen claro:estamos haciendo un mal uso de estas sillas sistemáticamente. El doctor Jeffrey Colvin, principal investigador de este estudio, considera que el problema llega cuando las utilizamos “como sustituto de una cuna o similar en lugar de con el propósito para el que fueron diseñadas que es el de transportarlo en el automovil familiar” . El motivo : “Cuando el bebé está sentado, su cabeza puede caer hacia delante, causando dificultades para respirar”.

Los profesionales recomiendan que lo idóneo para un pequeño que todavía no es capaz de valerse por sí mismo, tanto por la noche como durante las siestas, es que duerma tumbado boca arriba en una superficie plana. Y el estudio confirma que muchos padres que han visto cómo su bebé se ha dormido en el coche, deciden no despertarle y transportarle a su casa en la misma silla: de hecho, más de la mitad de las muertes en estas sillitas se produjeron en el hogar del bebé.

Pero este mismo estudio confirma que las muertes de los bebés en dispositivos que solo están pensados para sentarse y no para dormir son más habituales cuando se encuentran bajo la vigilancia de una niñera o un cuidador infantil que si son los padres los que monitorizan el sueño de su pequeño. Por ello, la conclusión es clara: lo recomendable para evitar cualquier riesgo es que no utilicemos a modo de cuna fuera del coche las sillas para transportar al bebé sentado.

Es necesario destacar que la probabilidad de que un bebé muera por asfixia postural es muy pequeño, aunque el riesgo está ahí. Y, de igual manera, es importante dejar claro que ese tipo de sillas de bebé son idóneas para la seguridad de nuestro pequeño dentro del vehículo y que solo un mal uso hecho por los adultos es el que provoca que el riesgo se dispare, por utilizarlo fuera de contexto y para objetivos para los que no están pensados este tipo de sistemas de retención infantil.