CONSEJOS PARA EL CUIDADO DIARIO DE LA PIEL ATÓPICA:

La atópia es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel provocada por la interacción de factores genéticos y ambientales que afecta a un 20% de los niños menores de 7 años, con distintos grados de intensidad, y a un 3-5% de los adultos, suele existir una mejoría en la adolescencia cuando, con los cambios hormonales del desarrollo, la piel se vuelve más grasa.

Habitualmente cursa con picor intenso en brotes y piel muy seca y sensible que tiende a la sobreinfección, por lo que requiere de cuidados preventivos continuados a base de cremas y jabones diseñados para este fin.

Tiene un componente genético muy importante, por lo que padres con atópia o alergia, tipo rinitis o asma, tienen más probabilidades de tener hijos con pieles atópicas. No obstante, algunos agentes externos actúan como desencadenantes de los episodios de reagudización como son ciertos alérgenos e irritantes, el sol o los cambios bruscos de de temperatura

Medidas preventivas:

  1. El baño: Usar agua templada a menos de 33ªc, baños cortos de no más de 10 minutos, usar geles de baño dermograsos que no resequen la piel
  2. El cuidado personal: Aplicar diariamente una crema emoliente específica ( evita brotes y recaidas) y mantener las uñas cortas y limpias para evitar lesiones de rascado e infecciones
  3. La ropa: Usar ropa de algodón y lino, incluida la ropa de cama y al lavar aclarar bien , evitando suavizantes y lejía
  4. El hogar: mantener constante la temperatura y la humedad evitando ambientes secos. Mantener una temperatura de confort 21-23 grados
  5. La playa y el sol: En situaciones de brotes evitar el mar y las piscinas. Evitar la exposición solar en las horas centrales del día en que el sol es más fuerte. Usar cremas solares de alta protección y específicas para la piel atópica. Aclarar la piel y usar crema emoliente al salir del mar o de la piscina, ya que los restos de sal marina y el cloro pueden irritar la piel