Pediatras de varios países europeos han alertado de la aparición de casos de niños con un cuadro clínico de inflamación multiorgánica grave, que podría estar relacionado con el coronavirus. El rumor sobre un nuevo síndrome pediátrico en relación con la infección Covid19 se hizo oficial primero desde el servicio nacional de salud británico (NHS) y horas más tarde, en un documento interno de la Asociación Española de Pediatría (AEP), del que accidentalmente se hicieron eco los medios de comunicación. En ambos casos se advierte a los pediatras de Atención Primaria, de un cuadro clínico inusual, descrito desde unas semanas antes en niños ingresados en las unidades de cuidados intensivos (UCIs).

Los casos se caracterizan por «un cuadro inusual de dolor abdominal intenso, acompañado de síntomas gastrointestinales (diarrea y/o vómitos) con aceptable estado general, pero que pueden evolucionar en pocas horas hacia un shock, con taquicardia e hipotensión, incluso en ausencia de fiebre.

Estos síntomas “suelen acompañarse de fiebre, eritrodermia e inyección conjuntival”, compatibles con la enfermedad de Kawasaki [una inflamación de los vasos sanguíneos] y un síndrome shock tóxico.

Este cuadro, según ha informado, el ministro de sanidad del Reino Unido, ha causado la muerte de varios menores que no tenían condiciones patológicas subyacentes. Han sido reportados casos en el Reino Unido, Italia, Francia y Bélgica. En España, se han descrito casos, al menos, en Madrid, Málaga y Barcelona, pero es un cuadro clínico muy poco frecuente. Son tan pocos casos que solo es una sospecha lo de que tengan relación con la covid-19, pero todo ha coincidido en el tiempo.

La mayoría de los casos se han detectado en niños en edad escolar o adolescentes. Hasta ahora, se pensaba que en niños, la covid-19 daba su peor cara con los lactantes, donde se presentaba como una bronquiolitis grave.

Este cuadro clínico conocido como shock pediátrico es muy raro y es un cuadro ya conocido y que puede ser desencadenado por diversos agentes infecciosos y tiene un tratamiento bien establecido. No obstante, tal y como se ha puesto de manifiesto en la práctica clínica, en la gran mayoría de las ocasiones la Covid-19 cursa de forma leve en niños.

Desde el inicio de la crisis,en España solo 48 personas de entre 0 y 19 años han sido ingresadas en unidades de cuidados intensivos a causa de una infección por covid-19, según datos del Ministerio de Sanidad. Treinta y un niños de entre 0 y 9 años, y 17 de entre 10 y 19 años. Según los informes del ministerio, de momento no parece que haya un incremento llamativo sino, más bien, una acumulación progresiva de casos. En la comunidad de Madrid, se calcula que hay unos diez niños con el nuevo cuadro, que aún se consideran casos aislados para una población pediátrica de cerca de 500.000 niños, en la que miles de niños se han contagiado de coronavirus, pero de forma leve.

Todas estas manifestaciones tienen un denominador común: una inflamación de los vasos sanguíneos. Y no es de extrañar que la covid-19, con capacidad de provocar inflamaciones, pueda provocar esto en los niños. Sabemos que en los adultos los problemas graves surgen cuando comienza un proceso inflamatorio, y lo que hemos observado en los niños es un claro proceso inflamatorio, aunque diferente. Al haber surgido a la vez que el coronavirus ha hecho su aparición, la posibilidad de que exista una relación es ciertamente significativa.

El cuadro aparece de una forma banal, con un dolor de tripa, náuseas o diarrea, algo que por otra parte, no es infrecuente, un tercio de los niños con la infección por coronavirus refieren estos síntomas, y en pocas horas el estado general del niño empeora: baja la tensión arterial, aumenta la frecuencia cardiaca (taquicardia) y hay un deterioro hemodinámico importante.

Algunos pacientes pueden presentar fiebre, manchas en la piel y ojos rojos. Ante la aparición de algunos de estos síntomas se recomienda tener un alto índice de sospecha, monitorizar la frecuencia cardíaca y la tensión arterial y valorar la derivación urgente al hospital próximo.

La alerta interna de la Asociación Española de Pediatría (AEP) y dirigida exclusivamente a sus miembros, es más bien “preventiva”. Resulta prioritario reconocer estos cuadros para derivar urgentemente a estos pacientes a un centro hospitalario. No obstante, aunque es muy grave para los niños que lo padecen, el número total de casos es muy pequeño.

El síndrome de Kawasaki y el shock tóxico tienen similitudes con la covid-19. “El síndrome de Kawasaki también es una respuesta inflamatoria exageradísima con lesiones en la piel y en la boca e inflamación en los ganglios. La covid-19 suele afectar más a los pulmones y este síndrome genera más problemas en el corazón por la inflamación de las vías coronarias y puede provocar infartos. Pero en nuestro medio, si se detecta pronto, y de ahí la alerta de la AEP, la mortalidad es muy inferior al 1%”.

Mientras que el shock tóxico está provocado por las toxinas que desprenden unas bacterias. “Los vasos sanguíneos pierden su capacidad de hacer los movimientos para que circule la sangre y esta es incapaz de llegar a su destino. La mortalidad es inferior al 10%.

El mensaje de que a los niños les afecta poco el COVID19 sigue vigente. Lo que sí hemos visto en las últimas semanas es que hay un repunte de algunas enfermedades que son muy poco frecuentes en niños. Y eso es llamativo

Tanto en España, Italia, Francia o el Reino Unido han aparecido casos de cuadros de niños con alteración hemodinámica después de haber pasado, o estar pasando, una infección por covid-19. Estos cuadros no son directamente manifestaciones de la infección sino, probablemente, reacciones de su sistema inmune al virus que provocan una respuesta inflamatoria sin que sea el virus el que, directamente, ataque al organismo”.

Con todo, la AEP ha hecho un llamamiento a la calma, sobre todo, entre los padres: “Es un cuadro muy infrecuente”. Los agentes infecciosos que causan estos cuadros clínicos son varios y, en cualquier caso, hay un tratamiento establecido para combatirlos. “Si un niño tiene vómitos y diarrea tiene que consultar al médico, pero no ahora con la covid-19, sino siempre.

Los expertos insisten en que los cuadros clínicos que causa la covid-19 en niños son muy leves.  Conviene estar alerta por parte de los médicos, pero la enfermedad sigue siendo muy leve en los menores. Suele parar en la primera fase, con un síndrome pseudogripal. Muy pocos casos evolucionan en neumonía y, excepcionalmente, pasan a sufrir un daño sistémico

En algunos de los niños con este síndrome se ha hecho la prueba con PCR para detectar la presencia del virus que causa la Covid-19 y dieron positivo. En otros, la prueba fue negativa, sin embargo, sí se detectaron anticuerpos frente al SAR-CoV-2, lo que sugiere una infección anterior. De ahí que se plantee la hipótesis de que este cuadro clínico sea una respuesta inmunitaria exagerada que surge cuando han pasado unas semanas ya desde la infección por el coronavirus. El extraño síndrome que mantiene desconcertados a los médicos parece un patrón híbrido de síndrome de shock tóxico y de la enfermedad de Kawasaki, ambas son enfermedades que producen una inflamación generalizada de los vasos sanguíneos (una vasculitis sistémica).

El shock tóxico se produce por toxinas de bacterias (estreptococo y estafilococo). En el caso de la enfermedad de Kawasaki no siempre se ha podido identificar su agente causante, no obstante, hay estudios que la han conectado con el tipo coronavirus humano HKU1 (HcoV-NH).

los niños afectados responden bien al tratamiento estándar del Kawasaki, basado en inmunoglobulina y aspirina.

Otros síntomas No es la única manifestación del coronavirus que no se relaciona con las típicas de una neumonía. La Academia Española de Dermatología advirtió de que la urticaria y otras lesiones cutáneas —en niños, pero también en adultos— podía asociarse al coronavirus, Y la Sociedad Española de Neurología alertó el pasado 20 de abril de que uno de cada tres pacientes con covid-19 presentaba problemas neurológicos como crisis epilépticas, ictus o síndrome confusional. Toda esta evidencia, que cambia según se va sabiendo más del virus y sus efectos, ha hecho que, por ejemplo, el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos, ya incluya el dolor muscular, el de garganta y los escalofríos entre los síntomas que pueden indicar una infección por coronavirus. Sobre este asunto, el British Medical Journal alertaba, en un editorial el pasado 17 de abril, de que había que tener en cuenta estas manifestaciones de la enfermedad para que los afectados tuvieran cuidado de no contagiar a otros, algo especialmente importante cuando se estaba empezando a plantear el desconfinamiento.