ESTREÑIMIENTO INFANTIL. GUIA PARA PADRES

El estreñimiento es un problema muy corriente en la población infantil. Se considera que un niño está estreñido cuando tiene menos de tres movimientos intestinales por semana; cuando tiene problemas para ir a hacer deposiciones como dolor o cuando sus heces son duras, secas y más voluminosas de lo normal. Practicamente el 90% de los niños que se estriñen lo hacen porque evitan hacer caca, es decir retienen voluntariamente las heces

El estreñimiento es fácil de evitar, llevando una dieta saludable y adoptando unos buenos hábitos de vida y ejercicio físico.

Causas del estreñimiento

¿ Por qué los niños evitan hacer caca? . Normalmente porque este acto les da miedo, dolor o están tan ocupados jugando que no quieren interrumpir su juego. Entonces, lo que hacen es apretar los músculos del ano y recto y al cabo de unos minutos el cerebro interpreta la orden y dejan de sentir ganas de ir al baño..

Consecuencia de lo anterior es una acumulación de heces en el recto y colon y su progresiva sequedad y endurecimiento al producirse a este nivel la reabsorción del agua que contienen.

Llegara un momento en que nuevamente el niño vuelva a necesitar ir al baño y sí otra vez evita hacer caca el proceso se agravará. Cuando no pueda aguantar más intentara hacer , por fin, caca, pero entonces ya le sera muy difícil, pues el recto retendrá una gran cantidad de heces duras que producen un tapón ( fecaloma ) y el niño tendrá que hacer un gran esfuerzo para movilizarlo, sentirá dolor y secundariamente tendrá miedo a defecar. Es un circulo vicioso: A mayor retención , más dolor y más miedo

¿Cuales son los síntomas?

El síntoma fundamental es la disminución de la frecuencia de las deposiciones, aunque también hay niños estreñidos que hacen todos los días, aunque de forma incompleta y van quedando restos , en bolítas.

Con el tiempo pueden aparecer heridas en el ano, las llamadas fisuras anales. Sí se acumulan muchas heces puede que se le escapen sin querer y manche la ropa interior ( encopresis) y esto suele indicar que el estreñimiento es grave.

Uno de los síntomas más típicos son las posturas de retención que, a veces, son confundidas por los padres como que el niño intenta hacer mucho esfuerzo para empujar y es justo lo contrario, está intentando evitar la defecación. Vemos que el niño se queda muy quieto e intenta esconderse, a veces se pone en cuclillas o cruza las piernas. Esto es lo que hace que su estreñimiento se cronifique y esto es lo que hay que revertir.

Sí ademásse observan otros sintomas como pérdida de apetito, disminución del crecimiento, vómitos, hinchazón abdominal o sangrado en las heces hay que acudir al especialista con carácter urgente.

¿ Que debemos hacer ?. ¿ Como se trata?

Lo más importante es conseguir que las deposiciones sean fáciles para el niño , que no sienta dolor y que no sea para él la defecación una experiencia traumatica e ir inculcando hábitos saludables y rutinas diarias

El tratamiento se hará siempre bajo control de un especialista médico, preferiblemente un especialista en pediatría .

Sí hay una fisura anal, lo primero es tratarla para evitar el dolor que esta lesión produce

En las fases agudas es necesario dar un tratamiento que ablande las heces para que puedan salir completas y sin esfuerzo. Es importante no interrumpirlo sin consular con su médico. El macrogol, por ejemplo, se puede dar durante tres meses seguidos sin que se produzca habituación del intestino ( no se hace vago)y además al no contener sodio ( electrolitos) esta indicado a partir de los seis meses de vida.

Es importante inculcar una rutina intestinal, por eso es muy conveniente elegir una hora al día para poner al niño en el inodoro en un ambiente grato y relajado y premiar el éxito , sí se consigue, y no reprochar el fracaso. El tratamiento del estreñimiento esta basado en la paciencia, paciencia , paciencia y en la constancia. El hombre es un animal de hábitos y en su etapa infantil lo es aún más. Es muy importante que en ese momento no existan distracciones ( ni juegos, ni libros) hay que facilitar la concentración en el asunto y se ha de premiar al niño cuando consiga defecar. El premio puede ser simplemente afectivo, no tiene por que ser material. La afectividad es la mayor compensación que el ser humano puede tener y en esta etapa de la vida nuestro hijo la precisa y nos la demanda.

Se recomienda que estos hábitos se organicen de forma que coincidan de forma habitual después de una comida principal ( desayuno, almuerzo o cena) para aprovechar el reflejo gastro-cólico que se produce después de comer

Es importante que los niños puedan apoyar los pies a la hora de defecar. Pueden sentarse en el inodoro apoyando los pies en un taburete o usar dispositivos que faciliten una posición ergonómica que permita contraer en grado de excelencia la musculatura abdominal de una manera instintiva

Además se recomienda una dieta rica en fibra y en agua ( verduras, frutas, legumbres, evitando la ingesta excesiva de lácteos. Esto es fundamental para conseguir que las heces tengan una consistencia adecuada, además de inculcar buenos hábitos alimenticios desde la infancia. A menor alimentación industrial menor estreñimiento y más salud.

El estreñimiento se suele deber a una dieta que no incluye suficiente cantidad de agua ni de fibra, elementos que ayudan a los intestinos a moverse con normalidad. Los niños que ingieren muchos alimentos procesados, queso, pan blanco, bollos, rosquillas y carne es fácil que estén estreñidos. El hecho de llevar una dieta más saludable, con alimentos más ricos en fibra, como la fruta, la verdura, las hortalizas y los cereales integrales, puede impedir que las heces se endurezcan y se sequen.

A veces, algunos medicamentos, como los que se utilizan para tratar la deficiencia de hierro, pueden provocar estreñimiento. En los lactantes, el estreñimiento puede ocurrir durante la transición de la leche materna a la leche de fórmula o cuando se introducen los alimentos sólidos en la dieta. Algunos niños pequeños que están aprendiendo a utilizar el inodoro pueden estreñirse, sobre todo si les fuerzan a utilizarlo antes de que estén preparados.

Algunos niños evitan ir al baño, incluso aunque tengan mucha necesidad. Pueden ignorar ese tipo de urgencias porque no quieren utilizar un baño que no es el suyo, interrumpir un juego divertido, o pedir a un adulto que necesitan ir al baño. Y, cuando ignoran este tipo de necesidades, la conducta de ir de vientre más adelante les resulta mucho más complicada.

El estrés también puede conducir al estreñimiento. Los niños pueden padecer estreñimiento cuando están nerviosos o se sienten ansiosos por algo, como un cambio de colegio o los problemas que tienen en casa. Las investigaciones indican que los problemas emocionales pueden afectar al funcionamiento del tubo digestivo, provocando estreñimiento y otras afecciones, como la diarrea.

Algunos niños padecen estreñimiento debido a una afección denominada “síndrome del intestino irritable” o “síndrome de colon irritable”, que puede ocurrir cuando están estresados o cuando comen ciertos alimentos que lo desencadenan, como los alimentos grasos o los picantes. Un niño con esta afección puede tener estreñimiento y/o diarrea, así como dolor de estómago y gases (flatulencias).

En casos excepcionales, el estreñimiento es un síntoma de otras afecciones médicas. Por lo tanto, hable con el pediatra si su hijo continúa teniendo problemas o si su estreñimiento dura más de 2 ó 3 semanas.

Cómo afrontar el estreñimiento

Para prevenir y para tratar el estreñimiento:

  • Dé más líquidos a su hijo. El agua y otros líquidos ayudan a mover las heces fácilmente a lo largo del intestino. La cantidad de líquidos que necesita un niño varía en función de la edad y del peso. Pero la mayoría de los niños en edad escolar necesitan por lo menos entre 3 y 4 vasos de agua al día. Si su bebé está estreñido durante la transición de la leche materna a los alimentos sólidos, pruebe a darle un poco de jugo de ciruela cada día. Si el estreñimiento persistiera o incomodara a su hijo, podría obedecer a un problema de salud y sería recomendable que llamara a su pediatra.

  • Aporte más fibra en la alimentación. Los alimentos ricos en fibra (como la fruta, la verdura, las hortalizas y el pan integral) ayudan a evitar el estreñimiento. La fibra no se puede digerir, de modo que ayuda a limpiar los intestinos y a mover los excrementos. Una dieta rica en alimentos grasos, azucarados y feculentos (con fécula) puede enlentecer los movimientos intestinales. Cuando añada fibra a la dieta de su hijo, hágalo despacio y a lo largo de pocas semanas. Asegúrese de que también aumenta la cantidad de líquidos que bebe su hijo. La fibra no tiene que ser algo que desagrade a los niños. Pruebe a dar a su hijo manzanas, peras, judías, avena, naranjas, plátanos maduros, pan integral, etc. Añadir lino o salvado a batidos de fruta hechos en casa es otra forma de introducir la fibra en la dieta de su hijo.

  • Asegúrese de que su hijo haga suficiente ejercicio. La actividad física activa los movimientos intestinales. Por lo tanto, anime a su hijo a hacer mucho ejercicio. Puede ser algo tan sencillo como jugar a la pelota, montar en bicicleta o hacer unas pocas canastas.

  • Desarrolle un horario de comidas que sea regular. Puesto que comer estimula los intestinos de forma natural, comer siguiendo un horario regular puede ayudar a su hijo a desarrollar unos hábitos regulares para ir de vientre. Si es necesario, dele el desayuno un poco antes para que su hijo pueda ir al baño tranquilamente antes de ir al colegio.

  • Acostumbre a su hijo al hábito de ir al baño. Sí su hijo se suele aguantar las ganas de ir al baño, hágale sentarse en el inodoro durante por lo menos 10 minutos aproximadamente a la misma hora todos los días (preferiblemente después de una comida).

Estos pequeños cambios permiten ayudar a la mayoría de los niños a encontrarse mejor y a que sus intestinos funcionen con la regularidad con que deberían funcionar. Hable con el pediatra de su hijo antes de darle cualquier tipo de medicamento sin receta médica para combatir el estreñimiento.