MEDIDAS AMBIENTALES DE PREVENCIÓN EN PACIENTES ALÉRGICOS A LOS ÁCAROS

Los ácaros son artrópodos arácnidos de un tamaño inferior a medio milímetro que viven en el polvo de casa y se alimentan de materia orgánica con alto contenido proteico (escamas de piel o restos de alimentos). Se encuentran normalmente en colchones, almohadas, edredones nórdicos, mantas, alfombras y sofás, lo que explica por qué muchos pacientes presentan sintomatología alérgica más aguda durante la noche. También se encuentran en alimentos almacenados, juguetes de peluche y en general, en lugares con las adecuadas condiciones de alimentación, calor y humedad.

Las especies más comunes en Europa son los Dermatophagoides Pteronyssinus y el Euroglyphus maynei, mientras que en EEUU es más frecuente el Dermatophagoides farinae. En canarias la Blomia tropicalis es, también, muy significativa como fuente de alergias del polvo doméstico. La globalización también influye en estas poblaciones y hace que no sean tan estancas las poblaciones de ácaros de cada región climática.

Son inofensivos para el hombre, pero sus residuos fecales poseen un gran poder alergénico. En su desarrollo son importantes factores como la temperatura, humedad relativa ambiental y su nutrición. La temperatura óptima de crecimiento es de 25ºC. La humedad relativa óptima es del 70-80%, siendo letal la humedad inferior a 45%, y su nutrición se basa en detritus humanos y animales. Se pueden encontrar en colchones, almohadas, tapices, mantas, edredones, sillones, librerías, en el pelo de los animales, de los niños, etc. La fauna acarológica del polvo de casa ha sido estudiada desde un punto de vista biológico desde hace siglos. Actualmente, han sido identificables más de 30.000 especies.

Los alérgenos de D. pteronyssinus son los más estudiados y hasta la fecha se han caracterizado varios, de ellos, los alérgenos I y II son los más relevantes desde el punto de vista clínico y también han sido detectados en otras especies, pudiéndose hablar por lo tanto de Grupos alergénicos. Los alérgenos del grupo I (Der p I, Der f I, Der m I, Eur m I) son enzimas proteolíticas secretadas por el tracto digestivo del ácaro y que se encuentran en concentraciones importantes en las partículas fecales de los ácaros. Los alérgenos del grupo II (Der p II y Der f II) son proteínas que se encuentran principalmente en el cuerpo del ácaro. Estos alérgenos se asocian con partículas relativamente grandes (tamaño medio 2 µm) que sedimentan rápidamente.

Los niveles de alérgeno de ácaros en el polvo doméstico son muy variables, desde < 0,2 a > 50 µg Der p I/g. Se ha estimado que 2 µg Der p I/g equivalen a 100 ácaros/g.
Los principales acúmulos de alérgenos se encuentran en los colchones, almohadas y alfombras y otros textiles del entorno doméstico.

Existe una relación significativa entre la disminución del número de ácaros en el ambiente habitual del paciente y la evolución de su enfermedad.

Medidas de control ambiental para pacientes alérgicos al polvo:

El seguimiento de las medidas que se describen a continuación, contribuirá a mejorar notablemente los resultados del tratamiento instaurado. Deben mantenerse de manera rigurosa y continuada todas las medidas indicadas. El abandono o relajación paulatina de cualquiera de ellas puede ser causa de un empeoramiento del enfermo.

  • El alérgico debe tener un dormitorio individual, bien ventilado al exterior y sin manchas de humedad. La temperatura no debe sobrepasar los 22ºC y la humedad ambiental debe de mantenerse por debajo del 50%.

  • La habitación debe contener los muebles indispensables (cama, armario, mesita). Evitar libros, juguetes, pósters, moquetas, alfombras, cortinas, etc. En el caso de los niños, deben prohibirse juguetes de paño o de peluche.

  • Debe ventilarse la habitación para provocar un descenso de la humedad ambiental y de la temperatura. La ventilación debe de hacerse a la hora de mayor insolación después de la limpieza diaria.

  • La limpieza del dormitorio se hará por la mañana y con la ventana abierta.

  • Emplear un paño húmedo para eliminar el polvo, de esta manera se evitará que se traslade de un lugar a otro de la habitación. El enfermo debe estar siempre ausente.

  • El colchón y la almohada deben ser de goma espuma látex o de material acrílico.

  • El aislamiento del contacto alergénico por parte del paciente se realiza mediante los cobertores o fundas de plástico de almohadas, cojines y colchones. Son recomendables las fundas FLOMY COVER PLUS (60% poliéster y 40% poliuretano) visite la web www.flomy.com o escriba un e-mail a alergia@leti.com (teléfono atención a clientes 902 469 470). Lo ideal es que los materiales sean de plástico o mixtos lo cual permite una cierta transpiración, y mantener unos poros en el material menores de 10 o 20 µm de diámetro. Los alérgenos pueden pasar si los poros son mayores de 10 µm, y las larvas y otros productos relacionados con la alergenicidad en poros mayores de 50µm.

  • El colchón y la almohada deben aspirarse durante 10 minutos por cada cara una vez al mes y exponerlos al sol 30 minutos 2 ó 3 veces al año. Son recomendables entre otras las aspiradoras: Dyson DC37c Total Allergy – Aspiradora sin bolsa con filtro HEPA.

  • Las mantas han de ser acrílicas y deben ser lavadas cada tres meses y airearlas con frecuencia. Al final de la temporada guárdelas con una funda en otra habitación. Es recomendable el uso de edredón nórdico para pacientes alérgicos FLOMY NORDIC (con funda de algodón natural y relleno 100% poliéster) visite la web www.flomy.com o escriba un e-mail a alergia@leti.com (teléfono atención a clientes 902 469 470).

  • El lavado a altas temperaturas ( > 50ºC) del material textil de camas, y otros tejidos consigue matar y limpiar de alérgenos a estos tejidos, se debe realizar al menos 1 vez por semana. Los ácaros no sobreviven a estas temperaturas y los alérgenos son solubles en agua en estas condiciones.

  • El lavado en seco, con temperaturas de más de 55ºC, durante más de 10 minutos también es efectivo para matar los ácaros, pero en este caso se mantienen los alérgenos.

  • Una vez realizada la limpieza, se cerrará la puerta y la ventana y se evitará entrar en la habitación hasta el momento de acostarse. Con ello se logrará que sedimenten las partículas de polvo en el suelo y que el aire quede libre de ellas durante la noche.

  • Para eliminar alérgenos es muy útil la utilización de aspiradoras con potencia adecuada y filtros HEPA o de agua, sobre todo son útiles para eliminar ácaros muertos y alérgenos.

  • El uso de acaricidas ( benzyl benzoato, sumetrin, permetrin, acido tánico, et..) suele ser todavía un tema a demostrar en su eficacia, y solo cuando se utilizan con el resto de medidas puede ser de utilidad.

  • La utilización de vapor de agua a altas temperaturas es un tema controvertido, y no está demostrado su beneficio, incluso hay estudios que dicen que puede ser contraproducente.

  • La congelación de materiales móviles (juguetes, estantes, etc,…) puede ser de utilidad para matar ácaros, luego deben ser lavados para eliminar los alérgenos.

  • La utilización de filtros ambientales es otro tema controvertido, ya que los alérgenos se unen a partículas de 20µm, y por ello son poco transportables en el aire, se depositan fácilmente. Si en un ambiente tranquilo, se producen turbulencias lo que puede ocurrir es que se remuevan estas partículas y queden más en el aire y en contacto con el enfermo.

  • Los aparatos de ozono no han demostrado eficacia en el control ambiental por el momento.

Prioridades para el control ambiental de ácaros

El ambiente prioritario a controlar es la habitación del paciente, seguido del cuarto de estar o zona de juego y, por supuesto, no olvidarse del resto de la casa.

  • Utilizar fundas de almohada (material sintético transpirable con poros < 10µm). Son recomendables las fundas FLOMY COVER PLUS (60% poliéster y 40% poliuretano) visite la web www.flomy.com o escriba un e-mail a alergia@leti.com (teléfono atención a clientes 902 469 470). Para su uso aspire el colchón y la almohada con la aspiradora, coloque la funda FLOMY COVER PLUS, cierre completamente la cremallera y coloque su ropa de cama habitual. Además, facilitan la transpiración corporal, previenen la acumulación de humedad, protege, también, contra la proliferación de hongos y bacterias y es ignifugo

  • Utilizar fundas de colchón (material sintético transpirable con poros < 10µm) Son recomendables las fundas FLOMY COVER PLUS (60% poliéster y 40% poliuretano) visite la web www.flomy.com o escriba un e-mail a alergia@leti.com (teléfono atención a clientes 902 469 470). Para su uso aspire el colchón y la almohada con la aspiradora, coloque la funda FLOMY COVER PLUS, cierre completamente la cremallera y coloque su ropa de cama habitual. Además, facilitan la transpiración corporal, previenen la acumulación de humedad, protege, también, contra la proliferación de hongos y bacterias y es ignifugo

  • Evitar el acumulo de papeles, libros, poster, telas, alfombras, moquetas, cortinas, etc. En la habitación del niños y es aconsejable sustituir mantas y colchas por edredones nórdicos para alérgicos como FLOMY NORDIC (con funda de algodón natural y relleno 100% poliéster) visite la web www.flomy.com o escriba un e-mail a alergia@leti.com (teléfono atención a clientes 902 469 470).

  • Lavar la ropa de cama a temperaturas calientes superiores a 50ºC

  • Aspirar como mínimo una vez a la semana llevando mascarilla si el usuario es el paciente alérgico o mejor abandonar la habitación durante 20 minutos si no es el actor de las maniobras de limpieza. Son recomendables entre otras las aspiradoras: Dyson DC37c Total Allergy – Aspiradora sin bolsa, 840 W de potencia, 259 W de succión, filtro HEPA. Asegurar que la aspiradora tenga bolsas de doble capa, o filtros HEPA, de agua, etc, …

Medidas a largo plazo.

  • Reducir la humedad interior de la casa, con deshumificadores, aparatos de aire climatizado con deshumedificador o simplemente abriendo ventanas.

  • Quitar las moquetas y sustituirlas por suelos de madera, vinilos o cerámica

  • Cambiar los muebles tapizados en tela por cuero, vinilo, etc.

  • Cambiar las cortinas de tela por láminas de vinilo u otros similares

  • Evitar vivir en pisos bajos o casas terreras, húmedas o sombrías.

Prevención para recién nacidos y niños

La exposición a altas concentraciones de alérgenos durante los primeros meses de vida aumenta el riesgo de sensibilización a factores ambientales como pueden ser los ácaros.

Está demostrado que existe una predisposición genética a los padecimientos alérgicos. Sí uno de los progenitores es alérgico los hijos tienen un riesgo de padecer algún proceso alérgico del 50%. Sí ambos progenitores son alérgicos los hijos tienen un riesgo de padecer algún proceso alérgico superior al 70%

Por esta razón, las medidas de control ambiental instauradas desde los primeros años de vida o profilaxis primaria pueden ser un instrumento muy eficaz para reducir el desarrollo de los síntomas alérgicos en la infancia.

CONSEJOS ANTI-ÁCAROS DEL POLVO DOMÉSTICO

Las partículas de ácaros flotan por toda la casa, y es en toda la casa donde se deben seguir las normas, pero es en el dormitorio de la persona con alergia donde más constancia se debe tener, ya que allí se pasan muchas horas, respirando además junto a la almohada y colchón.

¿Cómo se hace la limpieza para evitar ácaros?

El polvo que contiene partículas de ácaros está flotando en el aire, se va depositando por efecto de la gravedad en el suelo y los objetos, y con las corrientes de aire que hacen las personas al moverse vuelve a flotar. Así está en un ciclo de subir y bajar continuamente.
Se debe retirar el polvo con un paño húmedo o que atrape el polvo. No se debe sacudir el polvo con un trapo o con un plumero. No es conveniente barrer con una escoba, sino usar una fregona o un aspirador.
Los aspiradores aspiran por el tubo, pero por la parte posterior del aspirador expulsan aire. Parte del polvo queda dentro de la bolsa, pero otra parte es expulsada de nuevo al aire de la habitación. Se recomiendan aspiradores con filtro de agua o filtro HEPA, que retienen al máximo las partículas de ácaros.
Se deben aspirar con frecuencia los sofás, y también la cama y el colchón de la persona alérgica, para retirar el polvo de las capas superficiales.

¿Cómo deben ser las habitaciones de los alérgicos a ácaros?

Han de ser lo más sencillas y menos recargadas posible. Todos los objetos que puedan acumular polvo, que sean difíciles de limpiar, se han de retirar o reducir al máximo. Las paredes y el suelo han de ser lisos y fáciles de limpiar, retirando papeles pintados, moquetas y alfombras. Si se usan cortinas, han de ser ligeras, fáciles de lavar, para lavarlas a menudo. Las persianas de láminas son difíciles de limpiar.
Hay que evitar cabeceros de cama tapizados, así como sillas o butacas de tela y cojines. Los peluches y muñecos de tela acumulan polvo, por lo que se recomienda que se retiren, y que de ninguna manera el niño duerma con ellos. Se deben cambiar por muñecos de plástico, lavables bajo el grifo.

¿Qué cama es recomendable para los alérgicos a ácaros?

Los colchones de muelles son huecos por dentro. Tienen unas capas de tejido arriba y abajo, pero por dentro, donde se alojan los muelles, están huecos. Ahí dentro hay mucho espacio para que se acumulen ácaros. Se deben evitar también los colchones de lana. Se recomiendan colchones macizos, de látex, de esponja, viscoelásticos, o de agua. Desde el punto de vista de la alergia a los ácaros, es indiferente el material, sólo que no sean huecos. Se debe elegir el colchón según las características de comodidad y precio que más convengan.
Una alternativa es mantener el mismo colchón y usar una funda antiácaros, o una funda plástica que cubra el colchón por arriba y por abajo. Las fundas antiácaros están hechas con tejido muy apretados, para que los poros que quedan entre los hilos sean tan pequeños que no permiten el paso de las partículas de ácaros.
Con respecto a las almohadas se hacen las mismas recomendaciones que con los colchones, tanto referente al material como a las fundas.
La ropa de cama debe ser fácil de lavar, evitando los edredones de plumas que son más difíciles de limpiar. Las sábanas conviene lavarlas semanalmente a temperatura de 60ºC.

¿Se puede usar calefacción o aire acondicionado?

Sí que se pueden utilizar. Tanto las calefacciones como los aparatos de aire acondicionado resecan el ambiente. Al disminuir la humedad ambiental, se dificulta que se reproduzcan los ácaros y también los hongos. Los filtros de los aparatos de calefacción o de aire acondicionado se han de limpiar con frecuencia, para que no suelten más polvo que lo que filtran.

¿Qué son los acaricidas?

Los acaricidas son sprays que matan a los ácaros. No sirven los insecticidas que se usan para moscas o mosquitos. Los acaricidas se esparcen por el colchón, almohada, muebles y resto de la habitación de la persona con alergia. Se deja que actúen unas horas, y después se ha de aspirar para eliminar los ácaros muertos. Se deben usar cuando la persona alérgica no está presente.

¿Qué son los purificadores, desionizadores y deshumidificadores?

Son una serie de aparatos, de tamaño y precio variables, que se utilizan con el fin de disminuir la cantidad de partículas en el aire, no sólo de ácaros, sino también de otras sustancias.
Su utilidad es discutida, y se debe valorar individualmente la conveniencia de usarlos según los síntomas del paciente y la eficacia de otros tratamientos. Consulte con el especialista su caso concreto.

¿Existen otras recomendaciones en la alergia a ácaros?

Los ácaros eligen sitios oscuros, alejados de la luz. Si es posible exponer el colchón y la almohada a los rayos directos del sol, se disminuyen los ácaros.

Conviene que la habitación sea luminosa, soleada, y bien ventilada.
Los ácaros también se eliminan con el frío. Aunque es una medida poco práctica, si puede introducir la almohada dentro de una bolsa en el congelador, matará a los ácaros, que luego debe aspirar.

Resumen de la evitación de ácaros

La alergia al polvo de casa o a los ácaros causa muy frecuentemente síntomas, esencialmente respiratorios, en regiones templadas y húmedas, cerca de la costa. Los ácaros microscópicos desprenden unas partículas que flotan en el aire y causan síntomas agudos y también inflamación crónica del aparato respiratorio de los alérgicos. Se deben reducir todos los objetos que acumulan polvo, sobre todo en el dormitorio de las personas alérgicas. La limpieza debe ser frecuente, pero hecha de modo que elimine el polvo y no sólo lo haga pasar de los objetos al aire que se respira. Además de la evitación, se pueden usar vacunas contra los ácaros, que el especialista recomendará si están indicadas para cada caso.