TAQUIPNEA PERSISTENTE INFANTIL o ENFERMEDAD PULMONAR POR HIPERPLASIA DE CELULAS NEUROENDOCRINAS

La hiperplasia de células neuroendocrinas de la infancia es una forma clínica no letal de la enfermedad pulmonar intersticial de la infancia (EPI), caracterizada por taquipnea persistente sin fracaso respiratorio. Se desconoce la prevalencia de esta enfermedad. Aunque se da con más frecuencia en lactantes pequeños (con una media de edad de 3,8 meses en series amplias) se han descrito algunos casos en niños mayores. Clínicamente se presenta con signos de distrés respiratorio persistente. La tomografía de alta resolución muestra opacidades multifocales irregulares, “en vidrio esmerilado”, y atrapamiento aéreo. La biopsia pulmonar, efectuada generalmente a cielo abierto ya que las muestras a través de broncoscopia no obtienen un tamaño eficiente, demuestra una hiperplasia de células neuroendocrinas en los bronquiolos detectable mediante técnicas de inmunohistoquímica para bombesina. El seguimiento de estos pacientes revela en algunos casos la persistencia de taquipnea y la necesidad de aporte de oxígeno durante varios meses. El pronóstico es generalmente bueno.

La enfermedad pulmonar por hiperplasia de células neuroendocrinas (EPCNE) es una patología muy poco frecuente incluida dentro de las neumopatías intersticiales propias de la infancia. Se caracteriza por presentar taquipnea, dificultad para la ingesta, retraso pondero-estatural e hipoxia diurna/ nocturna. La radiografía de tórax permite observar hiperinsuflación y líneas intersticiales, y en la TAC es característico el patrón en vidrio deslustrado. La biopsia muestra agregados de células neuroendocrinas, mediante técnicas inmunohistoquímicas. La etiología y la patogenia así como la incidencia y prevalencia se desconocen. No existe un tratamiento concreto, pues los pacientes responden mal a broncodilatadores y corticoides, por lo que la base es el oxígeno domiciliario en períodos de reagudización. El diagnóstico y conocimiento de esta enfermedad, tanto de su evolución más probable como de su tratamiento, puede ayudar a mejorar el manejo de estos pacientes, evitando tratamientos ineficaces e innecesarios.

Las enfermedades pulmonares intersticiales de la infancia son un grupo de patologías muy poco frecuentes, pero numerosas, habiéndose descrito hasta 200 tipos. La etiología es variada, genética, infecciosa, ambiental, farmacológica, derivada de enfermedades sistémicas o de causa desconocida. Un estudio realizado en Alemania, demostró su baja incidencia con 1.32 casos nuevos por millón de niños y año. Pueden presentarse a cualquier edad, pero tienen mayor incidencia en el primer año de vida (37% de los casos).

La taquipnea persistente de la infancia o hiperplasia de células neuroendocrinas (EPCNE), pertenece al grupo de los trastornos específicos de la infancia de etiología no definida. La EPCNE es una enfermedad intersticial pulmonar propia de la infancia, que aparece en los primeros meses de la vida y se caracteriza por presentar taquipnea, dificultad para la ingesta, retraso pondero-estatural e hipoxia diurna/ nocturna. No suelen presentar tos, y en la auscultación aparecen habitualmente estertores y crepitantes siendo más raras las sibilancias, sólo audibles en algunos momentos.

La radiografía de tórax permite observar hiperinsuflación y líneas intersticiales, y en la TAC es característico el patrón en vidrio deslustrado. La biopsia muestra cambios histopatológicos mínimos o es normal, sin embargo, con técnicas inmunohistoquímicas específicas (sinaptofisina, cromogranina A y bombesina) se pone de manifiesto la presencia de agregados de células neuroendocrinas, tanto en epitelio bronquiolar como en el parenquima alveolar.

El papel de las células neuroendocrinas en el pulmón no está claro. Tienen función como moduladoras del desarrollo y diferenciación pulmonar durante la vida fetal y como quimiorreceptores (sensores de O2) durante la adaptación a la vida neonatal. Son más abundantes en el pulmón fetal y después van disminuyendo a lo largo del primer año de vida. Son responsables de la constricción bronquial, vasoactividad y diferenciación epitelial., Es criterio diagnóstico la presencia de al menos un 10% de células neuroendocrinas entre las células del epitelio bronquiolar. También se han visto incrementadas en varias enfermedades asociadas a hipoxemia y daño pulmonar como la displasia broncopulmonar, síndrome de muerte súbita, hipertensión pulmonar y fibrosis quística

Esta patología, es más frecuente en varones y recientemente se han descrito casos familiares lo que sugiere un origen genético. Su incidencia y prevalencia son desconocidas. Sí está clara su escasa respuesta a corticoides y broncodilatadores, y sin embargo forman parte del tratamiento con el fin de intentar disminuir los síntomas y las recaídas. Los pacientes suelen precisar oxigenoterapia de forma intermitente, debido a las oscilaciones en su clínica respiratoria. Aunque no existe un tratamiento específico, su pronóstico es bueno a medio y largo plazo, y la mayoría consiguen abandonar la oxigenoterapia de forma definitiva ente los 4 y los 7 años de edad. La evolución de las lesiones radiológicas no está clara, debido a la falta de un protocolo de seguimiento radiológico. En muchos casos, dada la buena evolución, y para evitar radiación, no se realiza seguimiento.

La descripción de la EPCNE, viene a redefinir el extenso panorama de los cuadros pulmonares de la infancia. Ha sido descrita a lo largo del tiempo con varios nombres, bronquiolitis crónica idiopática de la infancia, taquipnea persistente de la infancia, hasta llegar al actual (EPCNE). En los centros de referencia no es probablemente la enfermedad con mayor demanda, al contrario que otras mucho más frecuentes, como la displasia pulmonar, la fibrosis quística (incidencia aproximada de 1 caso entre 5000) o el asma, que afecta a aproximadamente el 10% de la población infantil en España. La frecuencia en la literatura habla de un caso al año según un estudio realizado en Brasil con datos de 2003-2011, sin precisar prevalencia.. Un cuadro intersticial debe sospecharse, según la definición de la American Thoracic Society en presencia de 3 de los siguientes 4 criterios, en ausencia de otros síndromes conocidos: síntomas respiratorios (tos, disnea), signos respiratorios: taquipnea, crepitantes, tiraje, acropaquias, fallo de medro; hipoxemia y anomalías difusas de la radiografía de tórax y/o la TAC.

La EPCNE debe ser incorporada al diagnóstico diferencial de los cuadros intersticiales prolongados, valorando la realización de la biopsia pulmonar para la confirmación diagnóstica. Un buen seguimiento del paciente en combinación de los médicos especialistas y los médicos de atención primaria, podría contribuir a un diagnóstico precoz, lo que mejoraría el desarrollo de estos pacientes. Además, su buen pronóstico a largo plazo y el conocimiento de la falta de respuesta a los corticoides servirán para evitar tratamientos innecesarios.